Johannesburgo: Depende del Cristal con que se Mire.

Se celebró en Johannesburgo, Sudáfrica, entre el 26 de agosto y el 4 de septiembre de este año, la primera Cumbre de la Tierra de este milenio. Organizada por las Naciones Unidas, reunió a los principales lideres políticos de más de 190 países con el objetivo de salvar al planeta del progresivo deterioro causado por la acción del hombre.

La conferencia también  es conocida como Rio+10, pues se celebró una década después de la primera Cumbre de la Tierra realizada en Rio de Janeiro, Brasil. En Sudáfrica, se intentó encaminar acuerdos y medidas internacionales para hacer frente a los preocupantes problemas globales relacionados al medio ambiente y  los modelos de desarrollo, entre ellos, fundamentalmente, los que atañen al agua, energía, salud, comercio y un especial énfasis en la lucha contra la pobreza.

Desarrollo sostenible: ¿utopía o realidad?

La consigna de la actual reunión fue hacer del concepto de desarrollo sostenible una realidad. Como se sabe, el concepto de desarrollo sostenible, es la capacidad de satisfacer las necesidades del presente, sin poner en peligro la capacidad de generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. Con tal objetivo se han creado dos documentos para alcanzar la tal ansiada meta, la Declaración Política ( descargar pdf    descargar msword ) y el Plan de Acción de Johannesburgo ( descargar pdf    descargar msword ) .

Estos documentos, que serán el norte para generar políticas de desarrollo para los años venideros, han dejado un sinsabor en la boca de muchos analistas. Estos acusan  una falta de ambición mayor para lograr resultados claros en nombre de la justicia global y la solidaridad intergeneracional.

En la declaración, los países asumen y recalcan que debe haber una responsabilidad colectiva para hacer avanzar y reforzar el mutuo apoyo entre los pilares del desarrollo sostenible -desarrollo económico, desarrollo social y protección del medio ambiente- en el ámbito local, nacional, regional y global.

También se subraya el compromiso para erradicar la pobreza señalando que la gran distancia que divide a los ricos de los pobres, así como las distancias entre países desarrollados y los que se encuentran en vías de desarrollo son una amenaza constante a la prosperidad, la seguridad y la estabilidad global.